Caso de Estudio: Renacimiento del sulfato de amonio granular
Fomentando la productividad a través de equipos de trabajo: El “Renacimiento” del sulfato de amonio granular
Peñoles considera su cadena de valor y sus grupos de interés en la mejora continua de sus procesos. Con un proyecto de Generación de Valor a través de Equipos de Trabajo en nuestra planta Fertirey conseguimos mejorar la productividad y calidad de uno de nuestros productos: el Sulfato de Amonio Granular. Con ello logramos no solamente evitar el cierre de su proceso, sino aumentar su volumen de producción de 500 a 1,800 toneladas mensuales.
El Sulfato de Amonio Granular, dirigido al mercado de mezclas físicas, fue introducido en 2003 como parte de nuestra estrategia de diversificación. Con él, se elaboran fórmulas para nutrir más eficientemente diversos cultivos bajo condiciones de humedad restringida, tales como maíz, caña de azúcar y trigo. Por tanto, sus especificaciones más importantes son tamaño de la partícula, dureza y humedad.
En octubre de 2007, Fertirey enfrentó el reto de elevar los estándares de calidad del producto o cerrar su proceso. Fue entonces cuando surgió “Renacimiento”, un equipo multidisciplinario que reunió compañeros de Producción, Mantenimiento, Comercialización y Calidad. Asimismo, el Equipo logró algo destacable: la participación de uno de sus principales socios comerciales, Fertinitro.
Entre otras acciones destacables de Renacimiento, los operadores se comprometieron a entrar al área de trabajo 15 minutos antes de la jornada –evitando así parar en cambios de turno—, se incrementó la supervisión del proceso –instalando un cuarto de control más cercano al área operativa—, se optimizó el tiempo de limpieza de los platos –discos giratorios que determinan la forma del producto— de dos horas a solamente media hora, y se mejoró la materia prima –con un yeso cuyo fraguado requiere dos minutos en lugar de los cinco minutos originales. Con respecto al embarque del producto, el Equipo propuso cargar directamente del ducto de descarga en supersacos, mejorando la dureza, forma y humedad del granulado. Otra aportación fue construir una bodega de almacenamiento: antes se producían 500 toneladas que permanecían acumuladas durante cerca de cinco meses, pero a raíz de un convenio con Comercialización en cuanto el producto está listo se vende, lo que se ha conseguido gracias a que los socios comerciales envían el producto directamente a su cadena de distribución. En la actualidad, se almacenan como máximo 200 toneladas y por solamente cuatro días.
La excelencia del trabajo de “Renacimiento” fue reconocida tanto al interior de la Empresa como por el socio comercial.
Testimonial: “Cada idea fue tomada en cuenta sin distinguir el rol que tenemos en la Organización. Hemos aprendido a compartir y convivir como compañeros, colaboradores y amigos. El primer paso fue un cambio de actitud hacia el trabajo; creyendo que con esfuerzo y unión lograríamos nuestro objetivo” (Ing. Verónica Gutiérrez, Ingeniería de Proceso y miembro del Equipo Renacimiento).
